Día a día

No pido otra cosa: el cielo sobre mí y el camino bajo mis pies. Robert Louis Stevenson

lunes, 14 de marzo de 2016

El silencio...




“…Y en la desnuda luz yo vi
A diez mil personas, o tal vez más
Gente conversando sin hablar
Gente oyendo sin escuchar
Gente escribiendo canciones que nunca comparten las voces
Y nadie se atrevía
A romper el sonido del silencio”

sábado, 27 de febrero de 2016

Esos besos



Besos

Gabriela Mistral

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.
Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

martes, 22 de diciembre de 2015

Otro año más




Sí, estamos en Navidad. Millones de luces no dejan que se nos olvide la época especial. El placer de la unión, la buena compañía, las comidas, los encuentros.

Escaparates rebosantes, abetos, belenes, adornos, música; todo está dispuesto. Lista de regalos especiales, pensados por y para las personas más queridas.

Pero...

En todo sueño hay un pero.

¿Pero… y los miles de refugiados tirados, deambulando por media Europa intentando llegar a ninguna parte. Intentando cruzar mares para llegar a un sueño casi imposible de alcanzar, jugándose la vida, lo único que les queda?

¿Pero... y todas las mujeres asesinadas por aquellos que decían que las amaban. De las vidas perdidas en los accidentes de automóvil, muchos de ellos imprudencias temerarias. Niños sufriendo el abuso de adultos, niños perdidos y no encontrados, niños vendidos, desaparecidos?

¿Pero… y las familias que saben de una bomba, de una bala en un ser querido; muertos por las creencias de fanáticos terroristas. Muertos en guerras absurdas por la supremacía de un país sobre otro. Muertos anónimos, muertos sin identificar?

No quiero que en estas fechas todos estos "Peros" se me olviden. Quiero recordar e intentar que el mundo no olvide a los desfavorecidos porque un día las tornas pueden cambiar y encontrarme en estas mismas circunstancias y me gustaría que al otro lado hubiera una mano amiga para apretar la mía. ¡Empatía!

Hoy es día de recuerdos, porque estas fechas están hechas de todo esto: de tristeza y alegría, como la vida misma ¿verdad?

Recordar a la familia y a los amigos perdidos por el camino de la vida; a todos los que pensé amigos y no lo fueron; para los que me pensaron amiga y les fallé; a los que pude hacer daño sin querer, ni saber que hacía daño.

“La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones. Severo Catalina”


martes, 27 de octubre de 2015

Estados de ánimo


Estados de ánimo

Vinicius de Moraes

A veces me siento como un águila en el aire ...
(A propósito de una canción de de Pablo Milanés )

Unas veces me siento
como pobre colina,
y otras como montaña
de cumbres repetidas,
unas veces me siento
como un acantilado,
y en otras como un cielo
azul pero lejano,
a veces uno es
manantial entre rocas,
y otras veces un árbol
con las últimas hojas,
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne,
con un embarcadero
ya sin embarcaciones,
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde,
te acerques y te mires.
te mires al mirarme.

viernes, 27 de marzo de 2015

En la niebla



Aquella niebla que caía sobre los montes y los bosques, fría y densa, igualaba el mundo.

Los sonidos en esta niebla, se amortiguan, se hacen opacos, no van más allá de la propia niebla. Los bordes del paisaje se desdibujan y no parecen reales.

Me gusta la niebla. Pasear entre estas nubes bajas que hacen que el paisaje parezca una colcha recién tendida.

El ruido de las hojas muertas bajo las pisadas del paseante parece, a mis oídos, como si estuvieras volando, no hay norte ni sur, ni arriba ni abajo, solo la niebla.

El bosque se vuelve mágico, sus habitantes, quietos y serenos, te observan desde los matorrales, todo puede suceder, por un momento todos somos habitantes del mismo mundo.

Cuando la niebla empieza a ser opresora, cuando su frío te ha calado hasta los huesos y el cabello está empapado, cuando parece que te falta el aire, cuando comienza el miedo... un rayo de luz, tímido y blanco ha encontrado un hueco en ese colchón blanco.

La luz se abre camino, la niebla tiembla y se diluye, huye del fondo de los valles y de lo profundo del bosque. El sol vuelve a ganar la partida devolviéndole al entorno un aspecto fresco, frío y joven.

Pero por un momento, todo fue blanco.


martes, 24 de marzo de 2015

Recuerdos del pasado


ENSOÑACIÓN - Jesús Molina (1903 - 1968).

Caminando por lugares y calles del pasado. Paseando, sin pensar en nada, simplemente dejándome llevar por la melancolía del día, sin mirar, sin ver.

Lugares y personas casi olvidados, de otro tiempo, de otro pueblo. Y los recuerdos, esos duendes traviesos me hicieron volver. Me vi con quince años, llena de ilusiones y sueños, de inconsciencia juvenil, de alegría de vivir.

El primer amor; los bailes; la pandilla. La felicidad de estar juntos. Los primeros besos a escondidas, el roce de manos, las miradas emocionadas, arrebato juvenil.

Y de pronto, en aquel vagabundeo invernal, aquel paseo por el túnel del tiempo, a lo lejos le vi, con su paso rápido, con aquel tic -todavía- de su hombro al caminar, con su ceño fruncido, concentrado, como entonces...

Pasó, rápido, dejando una ráfaga de viento frío y recuerdos de adolescencia.

Que recuerdos cuando cruzas el espejo de Alicia.

Recuerdos…

“Y por más que tiempos felices
saquen a pasear de la mano,
los recuerdos suelen ser tristes
hijos, como son, del pasado,
de aquello que fue y ya no existe”.




miércoles, 4 de marzo de 2015

No rendirse


Y cuando parece que todo es negro, que nada merece la pena. Cuando el suelo falla a tus pies, cuando el miedo te invade, descubres este poema que te da un respiro.

No te rindas

Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás solo, porque yo te quiero.